Recuerdo como en el telediario casi cerrando el bloque de noticias, hace por lo visto 7 años, el presentador de turno (podría ser Matias Prats o Pedro Piqueras, eso no lo recuerdo tan bien) anunciaba el nacimiento de Youtube, una megaplataforma de almacenaje de vídeos donde los usuarios podrían ver, subir y compartir vídeos. La sensación que teñía el ambiente iba desde la curiosidad, el asombro y la incertidumbre, sobre todo en el mundo televisivo ya que no sabía hacía dónde iba a evolucionar el modelo y se presentaba como un posible competidor, luego se ha visto que no ha sido así y que ambos soportes se han retroalimentado.
El lema era (y es) ‘Broadcast Yourself’, es decir, ‘Transmitiendo tú mismo’ y resulta que así como quien no quiere la cosa, ya llevamos 7 años conviviendo con Youtube. Algo que parecía nuevo y que no se sabía muy bien cómo iba a funcionar ha acabado convirtiéndose en la tercera página web más visitada del mundo (por detrás de Google y Facebook) llegando a recibir más de 800 millones de visitantes mensuales, según cifras oficiales de la compañía publicadas en su blog, de las cuales, 3.000 millones de vídeos son vistos a diario. Es más, cada minuto se suben a esta plataforma 72 horas de video (el año pasado alcanzaron las 48 horas).
Probablemente si les hubieran dicho a sus fundadores Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim que su proyecto iba a tener tanto éxito no se lo habrían creído ni por asomo, y es que, una idea a tiempo puede salir muy rentable sin quererlo, y digo “idea” a secas, sin el calificativo “buena” o “mala” porque en aquellos tiempos ni siquiera se podría saber el alcance de ese proyecto que venderían a Google un año después de su creación (febrero 2005) por 1650 millones de dólares. Resulta, por lo menos curioso, que previamente a que el gigante de Internet se agenciase Youtube, éste ya había publicado su propia versión pero no tuvo éxito.
Existen varias “leyendas urbanas” sobre la creación de este portal, la más popular es que tres antiguos empleados de PayPal querían compartir de forma fácil el vídeo de un fiesta en San Francisco y de ahí nació Youtube. Uno de ellos, Chen ha reconocido que esa historia es una versión “muy simplificada” (que no falsa) y que podría haber sido promovida por la necesidad de presentar una historia sencilla al mercado (similar en cuanto a sencillez a la del nacimiento de los ‘doodles’ de Google, aunque en este caso sí que está confirmada por la propia empresa). También se ha llegado a plantear que en realidad, la idea original de uno de ellos era crear una página de citas donde las personas pudiesen describirse y mostrarse en este “mercado” a base de vídeos.
Dejando atrás el proceso de creación, digamos que la importancia de Youtube no está en el ‘fue’ (su historia), sino en el ‘es’ (en lo que se ha convertido y en el uso que podemos darle). Youtube se ha convertido en una plataforma de entretenimiento (videoclips, cortometrajes, trailers, documentales, entrevistas, montajes, extractos de programas de TV, etc.), de difusión (claro ejemplo ha sido el fenómeno adolescente ‘Justin Bieber’ que creció y se hizo famoso gracias a esta plataforma o la mismísima Lady Gaga que ha visto reforzados su clips y que ha batido récords de visitas), de formación (tutoriales, cursillos, consejos, etc.) y de Información (canales de cadenas de televisión, ONG, plataforma del 15M, la primavera árabe, las protestas contra la Junta Militar en Egipto, el alto al fuego de ETA, etc.) y lo que es mejor: de forma gratuita aunque los usuarios han tenido que acostumbrarse a que el éxito haya convertido la plataforma en un mercadillo de productos alimenticios, coches, muebles, y otros menesteres que colocan los anunciantes antes de que empiece el vídeo buscado. Sí amigos, todo tiene un precio, incluso a ‘Daniel after Dentist’ le colocan publicidad.
Con el paso del tiempo, cada usuario, cada cadena de televisión, artista o cineasta, entre otros, han sabido exprimirle el zumo aunque conscientes de que esta red social como cualquier otra, es un arma de doble filo o sino que se lo digan a Jason Russell, el director de Kony 2012 (el vídeo más viralizado hasta la fecha en la historia de Youtube) que tras el éxito repentino que recibió su documental a cerca de los crímenes de guerra de Joseph Konny en Uganda, las críticas consecuentes y esta espiral de fama han hecho que terminase hospitalizado para tratarse de un “trastorno psicótico”. No obstante, pese a todo, creo que Youtube puede traer más ventajas que desventajas si se utiliza “en su justa medida”, por ejemplo, en el plano profesional, puede ser una auténtica plataforma además de para los artistas del momento y productoras de música o cine, para nosotros mismos, para la difusión de nuestras obras profesionales (y no sólo del montaje de turno porque es el cumpleaños de tu mejor amiga, porque dos amigos tuyos se casan o porque te has ido de viaje a la Conchinchina –sur de Camboya- y quieres mostrarlo) o nuestro propio videocurrículum.
De hecho, en el II Congreso Nacional de Periodismo Autónomo y Freelance el mismo editor de informativos de Canal 24 Horas de TVE, Juanma Romero, incidía en esta idea de “gestar” un canal propio de Youtube en el plano profesional. Razón no le falta, cómo ya he mencionado esta plataforma es gratis, es sencilla de crear y de funcionar y en el entorno empresarial resulta mucho más entretenido conocer una trayectoria de forma audiovisual que solamente escrita, aunque yo sigo siendo partidaria del “una imagen vale más CON mil palabras”.
Lo cierto es que todavía (7 años después) me sorprende como esta plataforma pudo filtrar el final de Los Serrano (una conocida serie española), como ha falta de una cadena de televisión apropiada ha sido el canal de difusión para series que sólo se han emitido allí (el caso español de Malviviendo), como es capaz de emitir conciertos enteros en directo (el primero fue de U2 dentro de su gira 360 grados en 2009) y como ha conseguido otorgar tanto poder al usuario que puede ejercer su derecho a la libertad de expresión, como en el caso de la primavera árabe y del 15M.
Es difícil hablar de un futuro para Youtube, ya que en este sentido las redes sociales viven bastante en el presente pero no por ello dejan de pensar en el futuro. A parte de la publicidad, y según recoge la agencia EFE desde Los Ángeles, “durante los últimos meses han ido apareciendo en su plataforma canales temáticos con producciones exclusivas como parte de una iniciativa financiada por YouTube, empresa propiedad de Google, que aspira a ser un jugador clave en la distribución de contenidos, especialmente en el sector del entretenimiento”.
En total, han incorporado unos 100 canales entre los que se incluyen DanceOn (respaldado por Madona), Wigs, ClevverTeve, 123UnoDosTres, NuevOn, Tutele o Monotransistor. Con ello y según matiza EFE, “detrás de esta idea está la intención de construir comunidades de consumidores de vídeos por nichos de mercado, desde temas de salud a tecnología y gastronomía, pasando por el motor, los deportes, música, cine o famosos”. Pero ¿qué persiguen con ello a parte del entretenimiento? Sí, más anunciantes y con ello más dinero, ya que al crear canales propios con su público fidelizado se garantizan un seguimiento frente al éxito puntual que puede tener un vídeo concreto.
Para finalizar el artículo, me gustaría recomendar desde aquí 'Life In A Day' una película montada con clips de vídeo enviados por los usuarios de Youtube en un solo día, el 24 de julio de 2010 y que muestra cómo vivió la gente ese determinado día (o mejor dicho, ese extracto de día) desde todas las partes del mundo. Paciencia, que aunque al principio se hace un poco extraño que no exista una sola historia con continuidad, merece la pena ver un nacimiento en directo, cómo se enfrenta una familia al cáncer o cómo es la vida de un cabrero, entre otras muchas.